Cada día con María
 
 

Yo, María, quiero oraros mucho
porque me siento
tan necesitado de vuestra ayuda
como el niño
que levanta sus tiernas manecitas
hacia su madre,desde la cuna.
Mi pensamiento necesita de vuestro resplandor.
Mi corazón,
de vuestro afecto.
Padre Gras

 
 
"Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón." (Lc 2, 51)


 

 

Carretera Las Rozas-Majadahonda, 4 28231 Las Rozas, Madrid. Tlf: 916392748

©2017 Hijas de Cristo Rey